Hallan el cadáver del buceador que desapareció el sábado cerca de Ons 
El ordenador de los buzos que hallaron a una milla del oeste de la isla de Ons, concretamente al norte de A Freitosa, al buceador de 26 años que desapareció el sábado, marcaba 23 metros de profundidad. Eran las once de la mañana de ayer y se confirmaba lo que todos se temían, que Diego Domínguez había perdido la vida mientras pescaba a pulmón (apnea).
El cadáver fue descubierto por socios del club subacuático Sotavento, de la ciudad de Pontevedra, cuyos miembros se preparaban para participar en un campeonato de fotografía en Ons, pero que se pusieron a disposición de las autoridades para buscar al buzo desaparecido.
«El cuerpo no estaba en posición de caza cuando lo descubrimos, seguramente fue movido por las corrientes», señaló uno de los submarinistas que participaron en el operativo y halló el cadáver. Otros dos buzos profesionales (botelleros) se sumergieron poco después y lograron sacar a flote el cuerpo sin vida del joven, natural de Meaño. «Le tuvieron que sacar de encima los plomos que llevaba en el cuerpo, puesto que pesaban bastante», indicó otro de los buceadores deportivos que participó en las labores de búsqueda.
Una embarcación de la Guardia Civil, el Corvo Mariño , trasladó posteriormente a Diego Domínguez hasta el puerto de Portonovo, en Sanxenxo, donde se vivieron escenas de conmoción, ya que hasta el muelle se habían desplazado varios familiares y amigos del joven. Los submarinistas descubrieron el cadáver de Diego Domínguez a pocos metros de donde estaba su boya de localización.
«Yo subí su arpón, y los dos compañeros subieron el cadáver», indicó uno de los buceadores deportivos. «Por desgracia estaba en el grupo que encontró al chaval», detalló.
De acuerdo con varios buceadores consultados, es posible que Diego Domínguez se quedara sin aire en los pulmones al descender varios metros sin controlar, o que fue producto de una reacción a un susto. «Desafortunadamente es algo que sucede en más de una ocasión», indicó uno de los tripulantes de una embarcación deportiva que participó durante horas en la búsqueda del buceador.
De hecho, los submarinistas indicaron que el sábado las aguas eran claras y es posible que «se calcularan mal los metros que había hasta el fondo». Diego Domínguez pertenecía a un club de buceadores de Raxó, y unos compañeros que pescaban el sábado con él dieron la señal de alarma después de no haberlo visto durante unas horas. Además de las embarcaciones de recreo, formaron parte del operativo de ayer la Guardia Civil, Protección Civil y Salvamento Marítimo.
Vía | Lavozdegalicia