Apnea, los auténticos héroes del silencio 
Publican hoy en El Día (Las Islas Canarias) (Spain) un artículo donde cuentan un poco la relación entre el excelente grupo de apneístas del equipo canario.
Pongo un par de vídeos muy buenos del Canary Team, el primero es para ver realmente el buen rollo que hay:
El segundo del mundial de AIDA en Egipto (2006):
Merece la pena leerlo:
“Cuando se les ve evolucionar en el agua, vienen a nuestra mente las imágenes de los delfines, esos mamíferos marinos a los que tan unido se encuentra el ser humano.
Son un grupo de amigos que, unidos por su amor al mar, intentan cada día con sus entrenamientos ir más profundos y contener la respiración al máximo de sus posibilidades, pero siempre trabajando unidos en la seguridad de sus compañeros, que son sus ángeles de la guarda.
Son los apneístas personas amantes del azul profundo y de la compañía del silencio del mar, están acostumbrados a no tener público que les vitoree cuando consiguen sus marcas, pero esto no es óbice para que entre ellos se aclamen y estimulen a mejorar; como se diría en el lenguaje de la calle, “son una piña”, y así lo demuestran incluso cuando son derrotados por otros que consiguen superarlos, pero esto no importa y al siguiente día vuelven a entrenar todos juntos.
Su período de preparación anual dura aproximadamente nueve meses, en los cuales cuidan su alimentación, practican yoga, combinan el entrenamiento de la piscina y el mar con la carrera y la natación. Son esclavos en su deseo de que el hombre recupere la acuaticidad que pierde cuando abandona el vientre materno y se enfrenta al mundo aéreo; ellos triunfan en un medio que, de recién nacidos, deja de ser el suyo natural, son los hombres pez.
Un grupo de ocho apneístas pertenecientes a la Federación Canaria han vuelto a demostrar por quinta ocasión que nuestra autonomía, tanto en categoría masculina como en femenina, sigue siendo la campeona de España de esta modalidad. Ellos han regresado de Roses, Girona, donde el primer fin de semana de septiembre se celebró el VIII Campeonato Nacional, organizado por la Federación Catalana de Actividades Subacuáticas; allí, con su actitud y espíritu de equipo alabado por todos, se impusieron a sus rivales en una demostración de compañerismo y de rendimiento deportivo fruto del trabajo de muchas semanas de preparación, y un total de doce medallas de dieciocho posibles avalan su categoría.
Con anterioridad al Campeonato nacional, seis de ellos habían conformado una selección Española de Apnea, en su totalidad canaria, que acudió en julio a Bari, Italia, a la celebración de los Juegos Mundiales de la CMAS (Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas), organismo reconocido por el Consejo Superior de Deportes.
El equipo canario que acudió al Nacional estaba compuesto por los siguientes deportistas:
Categoría femenina, Raquel de Ana, Elizabeth González y Carolina González, en categoría masculina, Manuel Velázquez, Fernando Febles, Alexis Benedicto, Antonio López y Santiago Jakas, todos ellos acompañados por los técnicos en seguridad Manuel Gil y Óscar Galcerán junto con su capitán Manuel Beltrán.
Nuestras chicas se impusieron en las tres modalidades, apnea estática con cuatro minutos y cincuenta y ocho segundos y Raquel de Ana en peso constante con cincuenta y cinco metros, esta última apneísta también se impuso en apnea dinámica. En el cómputo final individual resultó primera Raquel de Ana, segunda Carolina González y tercera Elizabet González, las tres canarias.
En categoría masculina, el deportista gomero Fernando Febles triunfó con seis minutos y veintiséis segundos en apnea estática y Antonio López marcó un nuevo récord oficial nacional en peso constante con sesenta y un metros y setenta centímetros.
En la clasificación final masculina, primero fue el madrileño José Gabriel Arcos y segundo y tercero respectivamente los canarios Fernando Febles y Antonio López.
No se puede pedir más a unos deportistas que en el silencio de su modestia y sobre todo de “su” medio siguen aportando a esta comunidad unos triunfos que no por menos sonados son menos merecedores del público reconocimiento de su esfuerzo.”